Inhabitabilidad en viviendas: ¿Qué es, cuándo se puede reclamar y cómo hacerlo con éxito?

Cuando ocurre un siniestro en casa, las consecuencias no siempre se limitan a daños materiales. En muchos casos, la vivienda queda en tal estado que vivir en ella resulta imposible. Ahí entra en juego un concepto clave en los seguros de hogar: la inhabitabilidad.
En este artículo te explicamos qué significa que una vivienda sea inhabitable, en qué casos puedes reclamar una indemnización, qué suele discutir la aseguradora y cómo aumentar tus probabilidades de éxito cuando intentan reducir o rechazar la compensación.
¿Qué es la inhabitabilidad de una vivienda?
La inhabitabilidad se produce cuando una vivienda no reúne las condiciones mínimas de seguridad, salubridad o habitabilidad necesarias para vivir en ella con normalidad.
No es un concepto teórico ni subjetivo: se trata de una imposibilidad real de uso, normalmente derivada de un siniestro grave.
En la práctica, aparece sobre todo tras:
- daños por agua (fugas, filtraciones, inundaciones)
- incendios
- inundaciones extraordinarias o DANA
No hablamos solo de daños visibles, sino de situaciones en las que vivir en la vivienda supone un riesgo o resulta inviable.
Si quieres una visión general de cómo se reclaman este tipo de daños, puedes ampliar información en esta guía: 👉 Daños en viviendas y negocios: cómo reclamar al seguro
Ejemplos habituales de vivienda inhabitable
Algunas situaciones frecuentes en las que una vivienda puede considerarse inhabitable son:
- Humedades activas o moho persistente tras una fuga o inundación
- Instalación eléctrica dañada con riesgo para las personas
- Falta de baño o cocina funcional
- Olores, contaminación o riesgo sanitario
- Obras necesarias que impiden vivir en el inmueble
- Daños por fuego, humo o agua de extinción
Estos escenarios aparecen con frecuencia en reclamaciones por daños por agua y en siniestros por incendio en viviendas y negocios.
¿Cuándo puedes reclamar una indemnización por inhabitabilidad?
La mayoría de los seguros de hogar incluyen una cobertura por inhabitabilidad temporal o pérdida de uso de la vivienda.
Para poder reclamarla, normalmente deben cumplirse estas condiciones:
- El siniestro debe estar cubierto por la póliza
- La vivienda no puede usarse con normalidad
- Existe justificación técnica del daño
⚠️ Importante:
Si el siniestro se debe a un fenómeno extraordinario (inundación grave, DANA, terremoto…), puede intervenir el Consorcio de Compensación de Seguros, no la aseguradora privada.
¿Qué cubre la indemnización por inhabitabilidad?
La indemnización suele cubrir los gastos de alojamiento provisional mientras la vivienda se repara correctamente. Según la póliza, puede incluir:
- Alquiler temporal
- Gastos de hotel
- Mudanza y guardamuebles
- Gastos adicionales de manutención
El límite suele estar entre el 10 % y el 20 % del capital asegurado de continente, aunque depende de cada contrato.
Cuándo el seguro suele negar la inhabitabilidad
En muchos casos, la aseguradora no discute que haya daños, sino que niega que la vivienda sea realmente inhabitable.
Argumentos habituales:
- “Solo está afectada una parte de la vivienda”
- “Se puede vivir mientras se repara”
- “Con una limpieza es suficiente”
- “No existe riesgo real”
Aquí es donde una peritación incompleta o apresurada deja fuera daños que sí hacen inviable la habitabilidad.
Por eso es clave saber cuándo acudir a un perito en una reclamación al seguro y entender cómo se producen las peritaciones a la baja.
Cómo reclamar con éxito la inhabitabilidad de tu vivienda
1. Notifica el siniestro de inmediato
El plazo habitual es de 7 días desde que ocurre el siniestro.
2. Documenta por qué no puedes vivir en la vivienda
Fotos, vídeos, informes técnicos y pruebas claras de la imposibilidad de uso.
3. Solicita y acompaña el peritaje
Explica cómo el daño afecta a tu vida diaria y no solo a la estructura.
4. Exige un informe de inhabitabilidad
Debe emitirlo un técnico cualificado (arquitecto, técnico municipal, etc.).
5. Justifica todos los gastos de realojo
Guarda facturas de alquiler, hotel, mudanza y transporte.
6. Reclama si la oferta es insuficiente
Puedes reclamar por escrito, acudir al defensor del asegurado o apoyarte en profesionales especializados.
Inhabitabilidad según el tipo de siniestro
Inhabitabilidad tras daños por agua
Tras una fuga o inundación, una vivienda puede ser inhabitable aunque el daño no sea espectacular.
Humedad activa, suelos levantados, riesgo eléctrico o moho hacen inviable vivir con seguridad. Además, suelen existir costes ocultos en los daños por agua que no se incluyen en la valoración inicial.
Inhabitabilidad tras un incendio
No depende solo del fuego. El humo, el hollín, el agua de extinción o la afectación de instalaciones suelen justificar la inhabitabilidad, incluso cuando la estructura sigue en pie.
Es habitual que estos daños se infravaloren en incendios mal peritados.
Inhabitabilidad tras inundación o DANA
En estos casos, la inhabitabilidad suele prolongarse por:
- daños estructurales
- barro y contaminación
- humedad persistente
- retrasos en la reparación
Aquí la coordinación con el Consorcio y la correcta valoración son determinantes.
Conclusión
La inhabitabilidad es un derecho poco conocido, pero esencial tras un siniestro grave. Reclamarla correctamente puede marcar la diferencia entre aceptar una situación precaria o disponer de un alojamiento digno mientras se repara tu vivienda.
No se trata de discutir cifras, sino de demostrar técnicamente que no se puede vivir en el inmueble.
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Fecha de creación: 2025-04-01
Última edición: