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Daños por incendio en viviendas y negocios: qué cubre el seguro y qué suele rechazar

Daños por incendio en viviendas y negocios: qué cubre el seguro y qué suele rechazar

Un incendio no termina cuando se apagan las llamas.
En muchos casos, el verdadero problema empieza después, cuando llega la valoración del seguro y el asegurado descubre que la indemnización propuesta no cubre ni de lejos el alcance real de los daños.

En MataSeguros vemos incendios en viviendas y negocios donde el conflicto no está en si el siniestro está cubierto, sino en qué daños se reconocen, cuáles se excluyen y cómo se valoran.

Si quieres una visión global de cómo se reclaman este tipo de siniestros, lo explicamos también en esta guía:

Daños en viviendas y negocios: cómo reclamar al seguro

Qué cubre el seguro tras un incendio (en términos generales)

Aunque cada póliza tiene sus particularidades, tras un incendio suelen estar cubiertos:

  • daños directos por fuego
  • daños por humo y hollín
  • daños por agua de los bomberos
  • trabajos de demolición y desescombro necesarios
  • daños a instalaciones eléctricas y técnicas
  • contenido afectado (mobiliario, maquinaria, existencias)

El problema no suele ser la cobertura en sí, sino cómo se interpreta y hasta dónde llega.

Daños por humo: uno de los grandes conflictos

En incendios importantes, el humo suele causar más daño que el propio fuego.

Sin embargo, es muy habitual que:

  • se minimicen los daños por humo
  • se considere que “con una limpieza es suficiente”
  • no se valore la penetración del hollín en materiales, conductos o instalaciones

En la práctica, muchos materiales quedan irreparablemente afectados aunque no hayan ardido.
Si no se documenta correctamente, estos daños quedan fuera de la valoración inicial, como ocurre también con otros costes ocultos que aparecen tras un siniestro:

Costes ocultos tras un siniestro por agua

Daños por agua de los bomberos y de mitigación

Otro punto de conflicto habitual son los daños causados al apagar el incendio.

El agua y la espuma utilizadas por los bomberos pueden provocar:

  • humedades estructurales
  • daños en suelos y tabiques
  • afectación de instalaciones eléctricas
  • deterioro de mobiliario y maquinaria

Estos daños forman parte del siniestro y deben incluirse en la valoración.
Cuando no se reconocen, suele deberse a una falta de análisis del alcance real, algo muy común en peritajes rápidos.

Negligencia: cuándo es una excusa y cuándo no

Uno de los argumentos más utilizados para intentar rechazar o limitar un incendio es la supuesta negligencia.

En nuestra experiencia, muchos incendios se originan en:

  • cocinas (hornos, sartenes)
  • electrodomésticos (lavavajillas, lavadoras)
  • instalaciones eléctricas
  • descuidos habituales del día a día (algunos accidentes que hemos visto son relacionados con estufas portátiles, calderos de ascuas, chimeneas mal cerradas o cigarrillos mal apagados)

Esto no implica automáticamente que el seguro pueda rechazar el siniestro.
Para que exista una exclusión válida, deben cumplirse requisitos muy concretos; no basta con una afirmación genérica.

Daños eléctricos tras un incendio: los grandes olvidados

Después de un incendio, las instalaciones eléctricas suelen verse afectadas por:

  • calor
  • humo
  • agua
  • corrosión posterior

Es muy habitual que:

  • solo se valoren los daños visibles
  • no se audite la instalación completa
  • se propongan reparaciones parciales cuando sería necesaria una sustitución

Además del daño directo por el fuego, es frecuente que existan daños eléctricos tras un siniestro que no se detectan en una inspección superficial:

Daños eléctricos tras un siniestro y cómo reclamarlos

Daños que suelen quedar fuera tras un incendio

En muchos siniestros por incendio, el peritaje inicial se centra en lo visible, dejando fuera partidas esenciales para una reparación correcta.

Entre los daños que con más frecuencia se infravaloran se encuentran:

  • instalaciones eléctricas afectadas por calor o humo
  • impregnación de hollín en materiales porosos
  • daños derivados de las labores de extinción (agua, demoliciones)
  • elementos que, aunque no estén destruidos, han perdido su funcionalidad o seguridad

Si estos daños no se documentan desde el inicio, la indemnización resultante suele ser insuficiente.

El peritaje tras un incendio: rapidez vs. realidad

En incendios importantes, los peritajes suelen realizarse con rapidez.
Eso tiene una consecuencia clara: no siempre se recoge todo el alcance real del daño.

En muchos casos vemos:

  • partidas omitidas
  • daños que “no han caído todavía”
  • reconstrucciones parciales mal planteadas
  • contenido infravalorado

Por eso es importante saber cuándo acudir a un perito y cómo preparar correctamente la reclamación: Cuándo acudir a un perito en una reclamación al seguro

Viviendas y negocios: diferencias clave tras un incendio

En viviendas

Además de los daños materiales, aparece con frecuencia la inhabitabilidad, con necesidad de realojamiento y gastos adicionales que no siempre se reclaman correctamente:

Inhabitabilidad en viviendas tras un siniestro

En negocios

En un negocio, el impacto va mucho más allá del local:

  • cierre temporal
  • pérdida de facturación
  • gastos fijos que continúan siendo pagados (salario de trabajadores, pólizas de seguros, cuota de autónomos, gestor, IBI, ...)

Aquí es clave valorar correctamente la pérdida de beneficios o lucro cesante, que en muchos casos se queda fuera o se calcula a la baja:

Lucro cesante en negocios: cómo reclamarlo

Pérdida de explotación: cómo protege al negocio el seguro

Infraseguro tras un incendio: un problema frecuente

En incendios de cierta entidad es muy habitual que aparezca el infraseguro, especialmente cuando los valores asegurados no reflejan el coste real de reconstrucción.

Esto provoca la aplicación de la regla proporcional, reduciendo la indemnización sin que el asegurado lo espere: Cómo el infraseguro afecta a las reclamaciones
Qué es la regla proporcional del seguro

Cuándo tiene sentido revisar un incendio

Tiene sentido revisar técnicamente el siniestro cuando:

  • la indemnización no permite reparar
  • se han excluido daños por humo o agua
  • se alega negligencia sin base técnica clara
  • hay instalaciones eléctricas afectadas
  • el negocio no puede reabrir con la oferta recibida

En muchos de los incendios que revisamos, la diferencia entre la indemnización inicial y el daño real no está en una exclusión clara, sino en una valoración incompleta del alcance del siniestro.

Conclusión

Un incendio no es solo lo que se quema.
Es todo lo que queda inutilizado después.

Entender esto marca la diferencia entre aceptar una indemnización insuficiente o reconstruir de verdad.
Ese es el enfoque con el que trabajamos en MataSeguros.

¿Tu indemnización por incendio no cubre la reparación real?

Analizamos peritajes, daños por humo, agua y afectación de instalaciones para comprobar si la valoración del seguro es correcta o está incompleta.

👉 Solicitar revisión técnica del siniestro

Fecha de creación: 2025-12-28

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