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Daños eléctricos tras un siniestro: cómo demostrarlos y reclamarlos al seguro

Daños eléctricos tras un siniestro: cómo demostrarlos y reclamarlos al seguro

Daños eléctricos tras un siniestro: por qué se infravaloran y cómo reclamarlos correctamente

Cuando ocurre un incendio, una inundación o un daño por agua, los problemas eléctricos suelen quedar en segundo plano.
Luces que siguen funcionando, enchufes que “parecen” correctos, diferenciales que empiezan a saltar semanas después.

Y ahí empiezan los problemas.

En muchos siniestros, las aseguradoras minimizan o directamente excluyen los daños eléctricos, alegando falta de prueba, mantenimiento deficiente o ausencia de afectación visible.
Sin embargo, en la práctica, los daños eléctricos son uno de los riesgos más graves y más infravalorados tras un siniestro.

En este artículo explicamos qué se considera realmente un daño eléctrico, por qué no basta con que “funcione” y qué puede hacer el asegurado cuando la valoración no refleja el riesgo real.

Qué se considera realmente un daño eléctrico

Uno de los errores más habituales es pensar que solo hay daño eléctrico cuando algo deja de funcionar.

En realidad, un daño eléctrico puede incluir:

  • degradación del aislamiento del cableado
  • conexiones afectadas por calor o humedad
  • cuadros eléctricos expuestos a humo, vapor o barro
  • disparos intermitentes de diferenciales
  • riesgo de recalentamiento o incendio futuro

El problema es que muchos de estos daños no son visibles en una inspección superficial.
Si “enciende”, se da por válido… aunque la instalación ya no sea segura.

Este tipo de situaciones encajan con lo que ocurre en muchos peritajes a la baja, donde el daño existe pero no se valora correctamente.
👉 Por qué los peritajes se quedan cortos en siniestros complejos

Daños eléctricos tras un incendio

En incendios, aunque el fuego afecte solo a una estancia, el calor, el humo y los gases de combustión pueden comprometer seriamente la instalación eléctrica.

El cableado suele ir empotrado y su aislamiento puede degradarse sin dejar rastro visible.
Por eso, limitarse a cambiar enchufes o mecanismos es, en muchos casos, insuficiente.

El criterio técnico no es solo si “funciona”, sino si es seguro mantener esa instalación en servicio, algo habitual en los
👉 Daños por incendio en viviendas y negocios

Daños eléctricos tras agua, inundación o DANA

En siniestros por agua, el daño eléctrico no siempre es inmediato.

Aunque la instalación pueda seguir funcionando, la humedad residual, el barro y los contaminantes afectan progresivamente a:

  • cuadros eléctricos
  • protecciones
  • empalmes
  • mecanismos

Por eso, muchos fallos aparecen semanas o meses después del siniestro.

Este patrón se repite con frecuencia en reclamaciones por
👉 Daños por agua mal valorados

Caso real (anónimo): cuadro eléctrico limpiado tras la DANA, pero no sustituido

En varios expedientes gestionados tras la DANA, nos hemos encontrado con una situación que se repite con frecuencia.

El agua y el barro afectaron al cuadro eléctrico de la vivienda o del local.
Tras la primera visita, el cuadro fue limpiado y secado, y el peritaje inicial concluyó que:

  • el cuadro estaba operativo
  • no presentaba daños visibles
  • podía mantenerse en servicio

La aseguradora rechazó su sustitución alegando que, tras la limpieza, el cuadro “funcionaba correctamente”.

El problema es que la operatividad inmediata no equivale a seguridad ni a ausencia de daño.

Aunque el cuadro pueda parecer limpio por fuera, el agua y el barro suelen provocar:

  • oxidación interna en bornes y conexiones
  • degradación progresiva de contactos
  • residuos en zonas no accesibles
  • aumento del riesgo de cortocircuitos o fallos diferidos

Este tipo de daños no siempre se manifiestan en el momento, pero sí semanas o meses después, cuando comienzan:

  • disparos intermitentes de diferenciales
  • fallos aleatorios
  • calentamientos anómalos
  • o incluso nuevos incidentes eléctricos

El planteamiento técnico correcto no es si el cuadro “enciende” o “aguanta tras la limpieza”, sino si puede garantizarse su seguridad y fiabilidad a medio plazo tras haber estado expuesto a agua y contaminantes.

En estos expedientes, justificar correctamente:

  • la afectación interna no visible
  • el riesgo real para la instalación
  • y la imposibilidad de certificar la seguridad futura

permitió replantear la valoración inicial e incluir la sustitución completa del cuadro eléctrico, inicialmente rechazada.

Qué pruebas suelen ser suficientes (sin sobredimensionar el expediente)

No siempre es necesario un análisis eléctrico exhaustivo.

En muchos casos, basta con:

  • apertura de cajas de registro en zonas afectadas
  • inspección visual del aislamiento
  • revisión del cuadro eléctrico y protecciones
  • acreditación de comportamientos anómalos

Estas pruebas permiten justificar:

  • degradación del aislamiento
  • pérdida de seguridad
  • riesgo de fallo futuro

Sin informes complejos ni costes desproporcionados.

Por qué el perito suele excluir los daños eléctricos

Las exclusiones más habituales se basan en:

  • “no hay avería inmediata”
  • “es falta de mantenimiento”
  • “no se puede probar el origen”

El problema es que el daño eléctrico no siempre es instantáneo, y exigir un fallo inmediato es un criterio técnicamente incorrecto.

Este conflicto aparece con frecuencia cuando el peritaje se queda corto y no se revisa técnicamente el expediente.
👉 Cuándo acudir a un perito de parte en una reclamación al seguro

Qué puede hacer el asegurado si se rechazan los daños eléctricos

Si el perito excluye los daños eléctricos:

  • no aceptes el rechazo automáticamente
  • solicita motivación técnica por escrito
  • plantea el riesgo para la seguridad
  • documenta cualquier fallo posterior

En muchos casos, una exclusión inicial no es definitiva si se argumenta correctamente.

Relación con incendios y peritajes a la baja

Los daños eléctricos suelen quedar fuera del peritaje inicial, especialmente tras incendios o inundaciones, provocando valoraciones incompletas.

👉 Daños por incendio en viviendas y negocios
👉 Peritajes a la baja: por qué ocurren

Conclusión

Los daños eléctricos son uno de los aspectos más infravalorados tras un siniestro y, al mismo tiempo, uno de los que mayor riesgo implican si no se reparan correctamente.

No se trata de discutir por discutir ni de forzar coberturas inexistentes, sino de garantizar una instalación segura y acorde al daño real sufrido.

Este tipo de conflictos forman parte de muchos siniestros mal valorados, que analizamos de forma global en nuestra guía sobre
👉 Daños en viviendas y negocios: cómo reclamar al seguro

¿Crees que los daños eléctricos de tu siniestro no se han valorado correctamente?

Revisamos peritajes, instalaciones afectadas y exclusiones técnicas para comprobar si existe margen real de reclamación.

👉 Revisar mi reclamación

Fecha de creación: 2025-08-21

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