Volver al Blog

Daños por humo, mitigaciones y afectaciones tras un incendio: lo que el seguro suele infravalorar

Daños por humo, mitigaciones y afectaciones tras un incendio: lo que el seguro suele infravalorar

Cuando se produce un incendio, muchas personas piensan que el daño principal es el fuego.
Sin embargo, en la práctica, el fuego rara vez es el único problema.

En la mayoría de los siniestros, lo que empieza como un foco puntual acaba generando daños extensos por humo, calor, agua, espuma y actuaciones de mitigación realizadas para evitar un mal mayor.

Estos daños combinados —humo, agua, espuma y desmontajes— son los que con más frecuencia se infravaloran en el peritaje inicial, provocando indemnizaciones que no permiten una reparación correcta del inmueble.

En este artículo explicamos cómo se generan estos daños, por qué no basta con limpiar o reparar lo visible y qué puede hacer el asegurado cuando la valoración no refleja el alcance real del siniestro.

El humo como daño principal, aunque el incendio haya sido localizado

En muchos incendios, el origen del fuego se limita a una estancia concreta, como una cocina o un cuadro eléctrico.
Sin embargo, el humo y los gases calientes se propagan rápidamente por toda la vivienda, afectando a zonas que no han estado en contacto directo con la llama.

El humo:

  • penetra en materiales porosos
  • se deposita en paredes, techos y suelos
  • contamina instalaciones
  • genera olores persistentes

Por eso, aunque el fuego haya sido puntual, el daño real suele ser generalizado, como ocurre en muchos daños por incendio en viviendas y negocios.

👉 Daños por incendio en viviendas y negocios: qué cubre el seguro

Fuego, humo, agua y espuma: cuando los daños se mezclan

En la mayoría de incendios intervienen los bomberos, y con ello aparecen los llamados daños de mitigación.
Estas actuaciones, necesarias para extinguir el incendio, incluyen agua y espuma que se extienden por toda la vivienda.

Es habitual que:

  • suelos inicialmente no afectados queden dañados
  • el agua y la espuma se filtren bajo los pavimentos
  • se pierda la adherencia o estabilidad de los materiales

Lo que empieza como un incendio localizado acaba afectando a estancias completas, incluso a toda la vivienda.

Separar artificialmente daños por fuego y daños por agua suele conducir a valoraciones incorrectas, cuando en realidad forman parte de un mismo siniestro, como sucede en muchas reclamaciones posteriores por agua.

👉 Reclamaciones por daños de agua mal valorados

Suelos y azulejos: por qué no basta con que “no se hayan caído”

Uno de los puntos más discutidos tras un incendio es el estado de los suelos y los revestimientos cerámicos.
Es frecuente que el peritaje indique que los azulejos o solados pueden conservarse porque no se han desprendido.

Sin embargo, la ausencia de caída no implica que el material esté en condiciones de mantenerse.

Tras un incendio pueden aparecer:

  • microfisuras por choque térmico
  • pérdida de adherencia por humedad o espuma
  • alteración del color
  • degradación interna no visible en superficie

En estos casos, no es posible garantizar una reparación duradera ni homogénea, por lo que la reposición completa suele ser técnicamente necesaria, aunque el daño no sea inmediato ni espectacular.

Limpieza vs reposición: el error más habitual

Otro de los conflictos más frecuentes es la tendencia a plantear limpiezas cuando lo correcto sería la reposición.

Esto ocurre especialmente en:

  • paredes y techos impregnados de humo
  • materiales porosos
  • cocinas
  • armarios
  • mobiliario fijo

El olor persistente no es un problema menor.
Indica contaminación profunda.

Cuando el humo ha penetrado en el material, la limpieza superficial no elimina el problema, solo lo retrasa.

Daños eléctricos e instalaciones afectadas por humo y calor

El humo y el calor también afectan a las instalaciones, aunque no haya contacto directo con la llama.

En muchos incendios:

  • el aislamiento del cableado se degrada
  • las cajas de registro quedan contaminadas
  • los cuadros eléctricos sufren daños térmicos

Si no se audita la instalación en profundidad, estos daños quedan fuera del peritaje inicial, pese a suponer un riesgo futuro real.

👉 Daños eléctricos tras un siniestro: qué suele quedar fuera del peritaje

Daños por mitigación: necesarios y también indemnizables

Las actuaciones realizadas para evitar un mal mayor —aperturas, desmontajes, cortes, retirada de elementos o apuntalamientos— forman parte del siniestro.

Sin embargo, es frecuente que:

  • se consideren daños colaterales
  • se intenten excluir
  • o se valoren a la baja

Las mitigaciones no son opcionales, y sus consecuencias deben incluirse correctamente en la valoración final.

Peritajes a la baja en daños por humo e incendio

En siniestros complejos como estos, los peritajes rápidos suelen centrarse en lo visible:
lo quemado o lo roto.

Quedan fuera:

  • daños progresivos
  • afectaciones técnicas
  • necesidad real de reposición

Cuando el informe no refleja el alcance completo, el asegurado no está obligado a aceptarlo.

👉 Peritajes a la baja: por qué ocurren y cómo corregirlos

Caso real: vivienda afectada por incendio en Madrid

Vivienda de aproximadamente 65 m² y tres habitaciones.
El incendio se inició en la cocina y, en un primer momento, el suelo de madera no parecía afectado.

Durante la intervención de los bomberos:

  • la espuma se extendió por toda la vivienda
  • penetró bajo el pavimento
  • provocó daños irreversibles en los suelos

Además:

  • los azulejos se consideraron inicialmente recuperables
  • pese a haber sufrido choque térmico y afectación interna

Intervinieron dos seguros:

  • seguro privativo de la vivienda
  • seguro de la comunidad

Determinadas partidas (patio, bovedillas, terraza exterior) se consideraron inicialmente elementos privativos, lo que obligó a un reparto técnico de responsabilidades.

Tras el análisis completo, se acreditaron daños por un importe aproximado de 105.000 €, muy superior a la valoración inicial.

Este caso refleja cómo un incendio localizado puede generar daños generalizados y cómo una valoración superficial conduce a indemnizaciones insuficientes.

Relación con el infraseguro

En algunos siniestros, incluso acreditando correctamente los daños, aparece un segundo problema: el infraseguro.

Cuando el capital asegurado no refleja el valor real, la aseguradora puede aplicar la regla proporcional y reducir la indemnización.

👉 Cómo afecta el infraseguro a las reclamaciones
👉 Qué es la regla proporcional del seguro

Qué puede hacer el asegurado ante una valoración insuficiente

Cuando la indemnización no refleja el daño real tras un incendio, el asegurado puede:

  • no aceptar la primera oferta
  • solicitar revisión del peritaje
  • documentar daños ocultos y progresivos
  • aportar informes técnicos
  • reclamar partidas omitidas

👉 Cómo reclamar correctamente daños en viviendas y negocios

Cuando estos daños obligan a cerrar o limitar la actividad, también puede existir pérdida económica.

👉 Lucro cesante y pérdida de explotación tras un siniestro

Conclusión

En un incendio, el daño no es solo el fuego.
Es el humo, el calor, la espuma, el agua y las mitigaciones que acaban afectando a toda la vivienda.

Cuando estos daños no se analizan con criterio técnico, la indemnización se queda corta.
Entender cómo funcionan estas partidas es clave para no aceptar valoraciones que no permiten una reparación correcta y segura.

Fecha de creación: 2025-08-13

Última edición:

IR AL BLOG
Escríbenos 🖊️