Sí suele merecer la pena cuando la negativa es genérica, se apoya en exclusiones mal aplicadas o en peritajes pobres (sin fotos/mediciones), o cuando existen pruebas documentales que la contradicen.
Muchas reclamaciones se dan por perdidas no porque el seguro tenga razón, sino porque el expediente se cerró demasiado pronto o se valoró de forma incompleta. Daños que aparecen después, inhabitabilidad no reclamada, infraseguro mal aplicado, expedientes bloqueados o pólizas mal gestionadas generan la sensación de que “ya no se puede hacer nada”. En la mayoría de los casos, el problema no es la falta de cobertura, sino la falta de una revisión técnica tranquila y completa antes de aceptar el cierre del expediente.
El auge de las placas solares ha dejado al descubierto un problema frecuente: muchas pólizas no reflejan correctamente su valor ni sus riesgos. Tras daños por granizo, viento o sobretensiones, las aseguradoras suelen infravalorar la instalación, proponer sustituciones parciales o ignorar daños ocultos que afectan al rendimiento y la vida útil. Revisar la póliza y la valoración técnica es clave para evitar aceptar una indemnización insuficiente que no permita una recuperación real del sistema fotovoltaico.
Por qué muchas reclamaciones se archivan sin pago (y cuándo SÍ tiene sentido reclamar) Recibir una notificación de "archivo del expediente tras inspección" es uno de los momentos más frustrantes
Cuando una aseguradora quiere cerrar un expediente sin asumir el coste real del siniestro, hay dos frases que aparecen una y otra vez: > "Ese daño ya existía antes." > "Eso es falta de mantenimiento."
Casos reales: cuando una frase inocente cambia toda la reclamación En muchas reclamaciones que analizamos, el problema no está en el daño ni en la póliza, sino en una frase dicha sin mala
Cuando ocurre un siniestro, el tiempo corre y la tensión suele jugar en contra.
Recibir un "no" por parte de tu aseguradora cuando más lo necesitas puede ser frustrante y desesperante.
Si tu aseguradora ha rechazado una reclamación, no todo está perdido. Te explicamos cómo actuar, qué revisar y cuándo el rechazo puede reclamarse.
Cuando la aseguradora no responde, el problema no siempre es la cobertura. El silencio suele deberse a expedientes incompletos, peritajes deficientes o estrategias de dilación. Saber cuándo y cómo actuar es clave para desbloquear la reclamación sin perjudicarla.