Cuando ocurre un siniestro, la mayoría de personas confía en que el perito de la aseguradora valorará correctamente los daños.
Cuando una aseguradora deniega una reclamación, el mensaje suele ser claro y aparentemente definitivo: "No está cubierto", "no procede", "la póliza no lo contempla".
Imagina que un día llegas a casa, después de un duro día de trabajo, y de repente descubres un auténtico desastre: una fuga de agua, un incendio o cualquier otro siniestro que ha dejado tu hogar hecho
Aseguras tu negocio, pagas la póliza cada año, y piensas que, si pasa algo, estarás cubierto.
Y entonces descubres que el seguro no cubre todo, que la aseguradora aplica la temida regla proporcional, y que el problema viene de algo tan simple como que la superficie declarada en la póliza
La mala: te dicen que la indemnización será mucho menor de lo que pensabas.
Cuando ocurre un accidente, muchas personas piensan que el problema principal son los daños visibles o el golpe inicial.
Cuando una frase inocente cambia toda la reclamación En muchas reclamaciones que analizamos, el problema no está en el daño ni en la póliza, sino en una frase dicha sin mala
Introducción Cuando ocurre un siniestro en una comunidad de propietarios—una DANA, una inundación o un incendio— muchos propietarios descubren que no tienen claro qué cubre realmente el seguro de
Cuando se produce un incendio, muchas personas piensan que el daño principal es el fuego.