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Daño preexistente y falta de mantenimiento: la excusa más utilizada del seguro para no pagar (y cómo desmontarla)

Daño preexistente y falta de mantenimiento: la excusa más utilizada del seguro para no pagar (y cómo desmontarla)

Cuando una aseguradora quiere cerrar un expediente sin asumir el coste real del siniestro, hay dos frases que aparecen una y otra vez:

“Ese daño ya existía antes.”
“Eso es falta de mantenimiento.”

A muchos asegurados estas frases les suenan definitivas.
En la práctica, no lo son.

De hecho, una parte muy importante de las reclamaciones que llegan a nuestro equipo ya vienen denegadas o bloqueadas por este motivo, y en muchos casos dejan de estarlo cuando el expediente se replantea técnicamente.

Este artículo explica qué significan realmente estos conceptos, cuándo pueden aplicarse, cuándo no, qué dice la ley y por qué la designación de un perito de parte suele cambiar por completo el escenario.

El problema no es el daño, sino cómo se califica

La mayoría de asegurados cree que la discusión gira en torno a si el daño existe o no.
En realidad, el núcleo del conflicto suele ser cómo se califica ese daño.

Las aseguradoras utilizan los conceptos de:

  • Daño preexistente
  • Desgaste
  • Antigüedad
  • Falta de mantenimiento

Como herramientas de exclusión, aunque no siempre estén correctamente justificadas.

Aquí es donde muchos expedientes se pierden… no porque no haya cobertura, sino porque nadie ha construido técnicamente la defensa del daño.

Qué es realmente un daño preexistente (y qué no)

Un daño preexistente es aquel que:

  • Existía antes del siniestro declarado
  • No guarda relación causal con el hecho súbito
  • Y puede acreditarse objetivamente

No es:

  • Un elemento antiguo
  • Un material usado
  • Un sistema con años de servicio
  • Un bien con desgaste normal

Antigüedad no es preexistencia.
Uso no es daño previo.

Para que una aseguradora pueda excluir una partida por daño preexistente, debe acreditarlo, no simplemente afirmarlo.

Este punto es clave desde el punto de vista jurídico.

Falta de mantenimiento: cuándo procede y cuándo se usa como excusa

La falta de mantenimiento es otra de las exclusiones más utilizadas, especialmente en:

  • Daños por agua
  • Filtraciones
  • Instalaciones
  • Maquinaria
  • Cubiertas y bajantes

Ahora bien, no todo lo que falla es falta de mantenimiento.

Desde un punto de vista técnico y legal, hay que distinguir entre:

  • Falta de mantenimiento real y acreditada
  • Deterioro normal
  • Fallo sobrevenido
  • Agravamiento del daño tras un siniestro

En muchos expedientes que analizamos, la aseguradora no demuestra la falta de mantenimiento: simplemente la menciona.

Y eso no es suficiente.

Qué dice la Ley de Contrato de Seguro

La Ley de Contrato de Seguro establece principios muy claros que suelen olvidarse en estos casos:

  • Las exclusiones deben ser claras, concretas y expresas.
  • La carga de la prueba de una exclusión corresponde a la aseguradora.
  • El siniestro debe analizarse conforme a su causa eficiente, no a conjeturas.

Esto significa que no basta con decir:

“Eso ya estaba antes”
o
“Eso es mantenimiento”

Hay que probarlo técnica y jurídicamente.

Cuando esa prueba no existe, la exclusión es discutible y, en muchos casos, reclamable.

Por qué estas denegaciones se sostienen… hasta que alguien entra en el expediente

Aquí es donde entra la experiencia real.

Hemos visto cientos de expedientes en los que:

  • El asegurado acepta la explicación
  • El expediente se cierra
  • O queda bloqueado durante meses

Y también hemos visto lo contrario.

Cuando se designa formalmente a un miembro de nuestro equipo como perito de parte, ocurre algo muy concreto:

  • Se exige justificación técnica del “daño previo”
  • Se solicita prueba objetiva del “mantenimiento inexistente”
  • Se analiza la causalidad real del siniestro
  • Se replantea el encaje del daño en póliza
  • Se revisan informes, fotografías y cronología

En muchos de estos casos, lo que era una denegación deja de serlo.

No porque aparezca una cobertura nueva, sino porque:

  • La exclusión no estaba bien aplicada
  • El daño estaba mal interpretado
  • O el expediente se había cerrado por inercia

Casos habituales donde se usa mal este argumento

Sin entrar en nombres ni direcciones, estos son escenarios muy frecuentes:

  • 🔥 Incendios
    “El cableado ya estaba viejo”
    → el aislamiento térmico degradado no es mantenimiento, es daño térmico.

  • 🌊 Inundaciones y DANA “La humedad ya existía” → la humedad estructural posterior no es preexistente si hay cambio de estado.

  • 🏠 Viviendas “El suelo estaba deteriorado” → desgaste no implica inutilización ni pérdida funcional.

  • 🏭 Negocios “La maquinaria ya estaba usada” → uso no equivale a daño previo ni a exclusión automática.

Muchos de estos casos los hemos analizado también desde el punto de vista pericial: Peritajes a la baja: por qué ocurren y cómo corregirlos

La relación directa con expedientes bloqueados

Cuando una aseguradora usa el argumento de daño preexistente o mantenimiento, suele ocurrir una de estas dos cosas:

  • Deniega directamente
  • O deja el expediente “en revisión” indefinidamente

Este silencio no es casual.

Lo explicamos en detalle aquí: El seguro no responde y el expediente está parado

Por qué la designación de perito de parte cambia el resultado

Un perito de parte no “discute” con la aseguradora.

Hace algo mucho más eficaz:

  • Ordena técnicamente el expediente
  • Redefine la causalidad
  • Exige prueba de las exclusiones
  • Documenta la evolución del daño
  • Y traduce el problema a lenguaje técnico y contractual

Esto obliga a la aseguradora a:

  • Revisar informes
  • Justificar posiciones
  • O rectificar

Por eso, muchas denegaciones dejan de sostenerse cuando el expediente se trabaja correctamente.

Aquí explicamos cuándo tiene sentido hacerlo: Cuándo acudir a un perito de parte en una reclamación

El error del asegurado: aceptar la explicación sin analizarla

La mayoría de personas no abandona porque “no tenga razón”, sino porque:

  • El lenguaje técnico intimida
  • El proceso desgasta
  • Nadie explica alternativas
  • Y se confía en que “no se puede hacer más”

En muchos casos, sí se puede.

Qué hacer si tu seguro alega daño preexistente o falta de mantenimiento

Antes de aceptar una denegación:

  • Revisa si la exclusión está realmente en póliza
  • Comprueba si hay prueba técnica del daño previo
  • Analiza la causalidad del siniestro
  • Documenta la evolución del daño
  • Valora una revisión independiente

El proceso completo lo explicamos aquí: Daños en viviendas y negocios: cómo reclamar correctamente al seguro

Conclusión

“Daño preexistente” y “falta de mantenimiento” son argumentos legítimos solo cuando están probados.

Cuando se usan de forma genérica, sin base técnica ni jurídica, no deberían cerrar una reclamación.

Nuestra experiencia demuestra que muchos expedientes que parecían perdidos cambian completamente cuando se analizan con criterio técnico, conocimiento legal y una estrategia clara.

¿Tu seguro dice que el daño ya existía o que es mantenimiento?

Revisamos expedientes denegados, bloqueados o cerrados por estos motivos y analizamos si la exclusión es realmente válida.

En muchos casos, lo que parecía una denegación no lo es.

Revisar mi expediente

Fecha de creación: 2026-01-02

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