Cuando ocurre un siniestro grave—un incendio, una inundación o una DANA— muchos negocios se ven obligados a abrir antes de estar realmente operativos.
Local comercial cerrado con persiana bajada y cartel de ‘Cerrado’, imagen representativa de la pérdida de actividad o lucro cesante.
Cuando ocurre un siniestro grave—un incendio, una inundación o una DANA como la que se sufrió en Valencia— el problema no acaba cuando se apagan las llamas o baja el agua y se achica el barro.
Martillo judicial sobre billetes de euro junto a una calculadora, simbolizando una reclamación económica.
Los clientes entran, las ventas acompañan y tus ingresos dependen de que la actividad no se detenga.
Firma y revisión de documentación para una reclamación por pérdida de explotación ante el seguro.
La pérdida de explotación cubre los ingresos y gastos de un negocio cuando un siniestro obliga a parar la actividad. Te explicamos cómo funciona y cuándo se aplica.