Tras una DANA, muchas personas dan por hecho que, si el Consorcio de Compensación de Seguros interviene, la indemnización llegará de forma automática y correcta.
Una de las situaciones más frustrantes tras un siniestro es comprobar que, aunque el seguro reconoce el daño, la indemnización es muy inferior a lo esperado.
Y, aun así, cuando ocurre un siniestro, te encuentras con una indemnización muy por debajo de lo que esperabas.
La visita del perito es clave en una reclamación de seguro. Te explicamos cómo actuar, qué errores evitar y cómo lograr una valoración correcta.
Si tu aseguradora ha rechazado una reclamación, no todo está perdido. Te explicamos cómo actuar, qué revisar y cuándo el rechazo puede reclamarse.
Reclamar un siniestro de hogar parece, en teoría, un proceso sencillo: ocurre un siniestro, se comunica al seguro y se recibe una indemnización.
Cuando la aseguradora no responde, el problema no siempre es la cobertura. El silencio suele deberse a expedientes incompletos, peritajes deficientes o estrategias de dilación. Saber cuándo y cómo actuar es clave para desbloquear la reclamación sin perjudicarla.
En este caso, no vamos a tener que explicar mucho, ya que una imagen vale más que mil palabras.
Quizá seas como muchas personas y hayas escuchado este dicho toda la vida: "El que no llora, no mama." Es una frase de la cultura popular que sigue usándose porque, en parte, refleja una realidad: en
Nada es más frustrante que pagar tu póliza mes tras mes y descubrir que, cuando ocurre un siniestro, tu aseguradora empieza a poner problemas o directamente se lava las manos.