Un expediente por daños de la DANA fue rechazado por supuesto impago, cuando en realidad el error estaba en la domiciliación bancaria utilizada por la aseguradora al reactivar la póliza. Al acreditarse que la voluntad de pago existía y que el fallo era administrativo, el expediente se reabrió, se reconoció la cobertura y se aprobó una indemnización superior a 25.000 €. Un ejemplo claro de que un cierre inicial no siempre significa que el caso esté perdido.
Cuando se produce una inundación grave, una DANA o un fenómeno natural de gran impacto, muchas personas descubren que su seguro habitual no es quien gestiona la indemnización, sino el Consorcio de
Cuando ocurre un desastre natural de gran magnitud—una DANA, un terremoto o una erupción volcánica— surge siempre la misma pregunta: ¿Esto lo cubre mi seguro o el Consorcio de Seguros?
Cuando ocurre un siniestro y el seguro acepta la cobertura, la mayoría de asegurados da por hecho que la indemnización llegará "cuando toque".
Expedientes bloqueados, peritos que no responden y meses de silencio del seguro o del Consorcio: por qué ocurre y qué puede hacer el asegurado para desbloquear la reclamación.
Cuando una aseguradora deniega una reclamación, el mensaje suele ser claro y aparentemente definitivo: "No está cubierto", "no procede", "la póliza no lo contempla".
Aseguras tu negocio, pagas la póliza cada año, y piensas que, si pasa algo, estarás cubierto.
Y entonces descubres que el seguro no cubre todo, que la aseguradora aplica la temida regla proporcional, y que el problema viene de algo tan simple como que la superficie declarada en la póliza
Cuando ocurre un siniestro grave—un incendio, una inundación o una DANA como la que se sufrió en Valencia— el problema no acaba cuando se apagan las llamas o baja el agua y se achica el barro.
Introducción Cuando ocurre un siniestro en una comunidad de propietarios—una DANA, una inundación o un incendio— muchos propietarios descubren que no tienen claro qué cubre realmente el seguro de