Cuando ocurre un siniestro, la mayoría de personas confía en que el perito de la aseguradora valorará correctamente los daños.
Tras un incendio, muchas indemnizaciones no cubren el daño real. Humo, agua, instalaciones y partidas ocultas suelen quedar fuera. Te explicamos cómo revisarlo y reclamar correctamente.
Tras un accidente, muchas reclamaciones se centran en el vehículo.
Cuando una aseguradora deniega una reclamación, el mensaje suele ser claro y aparentemente definitivo: "No está cubierto", "no procede", "la póliza no lo contempla".
Imagina que un día llegas a casa, después de un duro día de trabajo, y de repente descubres un auténtico desastre: una fuga de agua, un incendio o cualquier otro siniestro que ha dejado tu hogar hecho
Aseguras tu negocio, pagas la póliza cada año, y piensas que, si pasa algo, estarás cubierto.
Vas a urgencias, pasas revisiones, te dan la baja médica...
Y entonces descubres que el seguro no cubre todo, que la aseguradora aplica la temida regla proporcional, y que el problema viene de algo tan simple como que la superficie declarada en la póliza
Cuando ocurre un siniestro grave—un incendio, una inundación o una DANA— muchos negocios se ven obligados a abrir antes de estar realmente operativos.
Si has sufrido un accidente de tráfico, un accidente laboral, una agresión, una negligencia médica o estás reclamando una incapacidad, hay un documento que suele marcar la diferencia entre cobrar lo