Cómo reclamar la inhabitabilidad de tu vivienda tras una DANA (y que no te recorten los […]
Si tu coche fue arrastrado por una riada y sigue sin aparecer, el mayor error es esperar “a ver si aparece”. Cuando no hay vehículo que inspeccionar, la clave para evitar recortes en la indemnización es cómo documentas el siniestro desde el primer momento. En esta guía te explicamos qué pruebas necesitas, qué errores debes evitar y cómo negociar correctamente si la oferta es baja.
Cuando un seguro rechaza gastos médicos tras un accidente o una lesión, la sensación habitual es […]
Guía para agricultores afectados por siniestros: qué daños se pierden, por qué el seguro falla y cómo reclamar con criterio tras una DANA.
Un expediente por daños de la DANA fue rechazado por supuesto impago, cuando en realidad el error estaba en la domiciliación bancaria utilizada por la aseguradora al reactivar la póliza. Al acreditarse que la voluntad de pago existía y que el fallo era administrativo, el expediente se reabrió, se reconoció la cobertura y se aprobó una indemnización superior a 25.000 €. Un ejemplo claro de que un cierre inicial no siempre significa que el caso esté perdido.
Incendio en una vivienda de un cuarto piso en Madrid que dejó el inmueble totalmente inhabitable. Tras peritajes a la baja y desacuerdos sobre suelos, azulejos y fontanería, se coordinaron correctamente el seguro de la vivienda y el de la comunidad para imputar cada daño a la póliza adecuada. Se reconoció la inhabitabilidad, cubriendo hotel inicial y alquiler posterior por 1.500 € mensuales hasta fin de obra. El caso demuestra la importancia de no aceptar valoraciones mínimas, coordinar pólizas y mantener el control de la reclamación para evitar perder indemnización.
Errores habituales pueden debilitar una reclamación al seguro incluso cuando el siniestro está cubierto.
Antes de demandar al seguro existen opciones técnicas y estratégicas que pueden cambiar el resultado de una reclamación.
Sí suele merecer la pena cuando la negativa es genérica, se apoya en exclusiones mal aplicadas o en peritajes pobres (sin fotos/mediciones), o cuando existen pruebas documentales que la contradicen.
Cuando se produce una inundación grave, una DANA o un fenómeno natural de gran impacto, muchas personas descubren que su seguro habitual no es quien gestiona la indemnización, sino el Consorcio de