Sufrir un siniestro ya es un problema.
Pero lo realmente frustrante llega después: cuando la aseguradora minimiza los daños, ofrece una indemnización claramente insuficiente o cierra el expediente con prisas.
En muchos de estos casos, el conflicto no está en si el siniestro está cubierto, sino en cómo se ha valorado.
Y ahí es donde la diferencia entre aceptar lo que te ofrecen o reclamar correctamente no está en discutir cifras, sino en cómo se ha planteado el peritaje.
En MataSeguros revisamos a diario expedientes donde el daño es evidente, la cobertura existe… pero la valoración no refleja ni de lejos el alcance real del siniestro.
Este artículo explica qué hace un perito en una reclamación de seguro, cuándo tiene sentido acudir a uno propio y, sobre todo, por qué una revisión técnica bien planteada puede multiplicar la indemnización final.
El problema real: valoraciones rápidas y expedientes cerrados en falso
Especialmente tras siniestros masivos—incendios, inundaciones o episodios como la DANA— muchas aseguradoras trabajan bajo una enorme presión de volumen.
¿El resultado?
- visitas rápidas
- valoraciones preliminares convertidas en definitivas
- partidas omitidas
- expedientes cerrados «para avanzar»
En esos contextos, no se valora mal por mala fe, sino por falta de tiempo, profundidad y revisión técnica.
El problema es que el perjudicado asume las consecuencias económicas de ese cierre acelerado.
Qué es un perito y por qué su informe lo cambia todo
Un perito de seguros es el profesional encargado de:
- analizar las causas del siniestro
- valorar técnicamente los daños
- cuantificar el coste real de reparación o reposición
- emitir un informe que sirve de base para la indemnización
Existen dos figuras clave:
- Perito de la aseguradora
Designado por la compañía, trabaja con criterios internos, tiempos ajustados y objetivos de cierre.
- Perito del asegurado (perito de parte)
Actúa cuando la valoración no cuadra, el siniestro es complejo o el impacto económico es alto.
La diferencia no está en el título, sino en el enfoque:
el informe pericial es la pieza central sobre la que se decide cuánto se paga.
Cuándo tiene sentido contratar un perito de parte (y cuándo no hacerlo sale caro)
No siempre es necesario, pero sí es determinante cuando ocurre alguna de estas situaciones:
1. La indemnización no permite reparar ni reponer
Si con lo que ofrecen no puedes dejar la vivienda o el negocio como estaba, el problema no es la cifra: es la valoración.
2. Se han omitido partidas
Daños indirectos, trabajos previos, desmontajes, costes de acceso, elementos ocultos…
Lo que no se incluye en el informe, no se paga.
3. Se habla de infraseguro o regla proporcional
Muy habitual en viviendas y negocios con pólizas antiguas o mal actualizadas.
Aquí una revisión técnica puede evitar recortes muy importantes.
4. El expediente se ha cerrado demasiado rápido
Especialmente tras la DANA: muchos casos se cerraron con visitas únicas y valoraciones «de salida» debido a la alta cantidad de trabajo, presión por cerrar reclamaciones y alta carga de trabajo en los equipos.
5. El siniestro afecta a varias pólizas
Vivienda + comunidad, negocio + edificio, continente + contenido.
Mal coordinado, el asegurado pierde; bien planteado, se optimiza la indemnización.
Caso real DANA: expediente cerrado en semanas… y reabierto con x4 de indemnización
Vivienda afectada por la DANA.
Alta carga de trabajo, múltiples expedientes simultáneos.
Valoración inicial del seguro:
- daños parciales
- partidas básicas
- expediente cerrado rápidamente
Indemnización propuesta: muy inferior al coste real de reparación.
Tras revisar el caso:
- se detectaron daños no incluidos
- partidas mal clasificadas
- errores en la aplicación del continente
- y falta de coordinación con la póliza de la comunidad
Con una revisión técnica completa del peritaje, se consiguió:
- reabrir el expediente
- ampliar el alcance del daño
- replantear correctamente las partidas
- y multiplicar por más de 4 la indemnización inicial
Este patrón se ha repetido en muchos expedientes DANA:
el problema no era la cobertura, sino el cierre prematuro por saturación.
Caso real: de una valoración insuficiente a una indemnización sólida
Vivienda afectada por un siniestro grave.
Primera valoración del seguro:
- 32.000 € en continente
- 22.000 € en contenido
Problemas detectados:
- continente infravalorado
- daños indirectos fuera
- riesgo claro de infraseguro
Tras una visita conjunta y revisión técnica del expediente:
- el continente se elevó hasta 65.000 €
- se coordinó la póliza de vivienda con la póliza de la comunidad
- se evitó la aplicación de la regla proporcional
- se consolidó correctamente la indemnización por inhabitabilidad
Resultado: una indemnización coherente, completa y sin recortes injustificados.
Esto no se logra discutiendo cifras, sino replanteando técnicamente el siniestro.
Cómo trabajamos estos casos en MataSeguros
Aquí está la diferencia real.
No nos limitamos a «revisar números».
Nuestro trabajo consiste en:
- analizar el peritaje desde cero
- revisar pólizas, capitales y cláusulas
- detectar partidas omitidas
- corregir infraseguro mal aplicado
- coordinar pólizas cuando existen varias
- y construir un expediente técnico sólido
Esto permite:
- negociar desde una posición fuerte
- reabrir expedientes cerrados en falso
- o, si es necesario, defender la valoración con pruebas técnicas
En un procedimiento judicial, el juez no decide por sensaciones:
decide comparando informes periciales bien fundamentados.
Ventajas reales de un perito de parte bien planteado
- Valoración técnica completa, no superficial
- Identificación de daños omitidos
- Corrección de infraseguro y errores de capital
- Defensa real del alcance del daño
- Mayor capacidad de negociación
- Mucha más fuerza si el caso escala
No se trata de confrontar, sino de ordenar correctamente el expediente para que la indemnización refleje la realidad.
Conclusión
La mayoría de indemnizaciones a la baja no se deben a falta de cobertura, sino a peritaciones incompletas o cerradas con prisas.
Aceptar sin revisar puede suponer perder decenas de miles de euros.
Revisar a tiempo, con criterio técnico, marca la diferencia.
¿Tu indemnización no refleja el daño real?
Revisamos peritajes, expedientes cerrados, infraseguro y casos DANA para comprobar si existe margen real de mejora.
Hablar con nuestro equipo y revisar tu situación
Solo cobramos si tú cobras.

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