Cuando una aseguradora deniega una reclamación, muchos asegurados asumen que el expediente está definitivamente cerrado. Sin embargo, en la práctica, muchas denegaciones se basan en valoraciones incompletas, exclusiones genéricas o en una interpretación discutible de la póliza. Revisar el expediente con criterio técnico permite reabrir reclamaciones que inicialmente parecían perdidas, un enfoque que trabajamos en el servicio de reclamaciones denegadas por aseguradoras.
«No está cubierto», «no procede», «la póliza no lo contempla».
Para muchos asegurados, esto suena a final del camino.
Sin embargo, en la práctica, una gran parte de las denegaciones no se basan en la inexistencia de cobertura, sino en errores administrativos, interpretaciones restrictivas o expedientes mal planteados desde el inicio.
¿Te han dicho que «no está cubierto» y no te han explicado nada más?
En muchas denegaciones el problema no es la cobertura, sino cómo se ha interpretado o gestionado el expediente.
Revisa tu reclamación con un especialista
En MataSeguros trabajamos habitualmente con reclamaciones que llegan ya denegadas, muchas de ellas en contextos complejos como incendios, inundaciones y también tras episodios de DANA, donde la gestión masiva de expedientes multiplica los errores.
A continuación explicamos casos reales (sin mencionar nombres o negocios explícitamente) y qué fallaba en cada uno.
Denegaciones por herencias y pólizas no actualizadas
Uno de los escenarios más habituales es el de inmuebles heredados.
La situación suele repetirse:
- Fallecimiento del titular
- El inmueble pasa a los herederos
- La póliza sigue activa, pero no se actualiza completamente
Cuando ocurre el siniestro —en algunos casos tras una DANA— la aseguradora:
- Cuestiona quién es el tomador real
- Discute la legitimación para reclamar
- O directamente intenta cerrar el expediente
En varios casos que hemos gestionado, la póliza estaba en vigor, las primas pagadas y el riesgo existía.
La denegación se apoyaba únicamente en un defecto formal, no en una falta real de cobertura.
La clave fue:
- Acreditar la continuidad del riesgo
- Justificar la buena fe del asegurado
- Demostrar que el siniestro no guardaba relación con el cambio de titularidad
Este tipo de denegaciones no son automáticas ni definitivas, aunque así se presenten.
Analizamos reclamaciones denegadas por errores formales, herencias, cambios de titularidad y pólizas mal actualizadas para comprobar si el rechazo es realmente válido.
Consulta tu caso sin compromiso
Denegación por pago tardío debido a un error bancario
Otro motivo frecuente de denegación es el supuesto impago de la prima.
En uno de los casos trabajados, el retraso se produjo por:
- Un error del banco
- Una incidencia técnica ajena al asegurado
A pesar de un historial de pagos correcto, la aseguradora intentó denegar la cobertura tras un siniestro ocurrido en un episodio de lluvias intensas.
Aquí fue determinante:
- Acreditar la ausencia de voluntad de impago
- Revisar los plazos legales de suspensión de cobertura
- Analizar el comportamiento previo de ambas partes
No todo retraso justifica una denegación válida.
Un error administrativo no debería dejarte sin indemnización.
Solicita una revisión técnica del expediente
Error en la descripción del riesgo: una planta asegurada, otra inundada
En otro caso, el inmueble:
- Tenía dos plantas
- Los metros cuadrados estaban correctamente asegurados
- Pero en la póliza figuraba erróneamente «primera planta»
La inundación afectó a la segunda planta, y la aseguradora denegó la reclamación alegando que esa zona no estaba asegurada.
El problema no era el capital ni el riesgo, sino un error de descripción imputable a la aseguradora.
Se demostró que:
- El objeto del seguro era el inmueble completo
- El capital correspondía a la totalidad
- La redacción errónea no podía perjudicar al asegurado
Resultado: denegación revertida.
Cláusulas restrictivas mal interpretadas: bar de copas vs cervecería
Uno de los casos más interesantes fue una denegación basada en la actividad declarada.
La aseguradora interpretó de forma restrictiva una cláusula, diferenciando entre:
- Bar de copas
- Cervecería
Para limitar la cobertura en un siniestro.
Sin embargo:
- El horario comercial era prácticamente el mismo
- La prima pagada no cambiaba ya que el coste de reconstrucción de continente y contenido era exactamente el mismo, y el seguro de RC tenía el mismo valor.
- No existía ventaja económica alguna en declarar una actividad u otra
Es decir, no había mala fe ni ocultación del riesgo.
Conclusión
Una reclamación denegada no siempre significa que el seguro no cubra el siniestro.
A menudo significa que el expediente está mal planteado, incompleto o interpretado de forma interesada.
Especialmente en siniestros complejos —incendios, inundaciones o episodios de DANA—, una revisión técnica y jurídica marca la diferencia entre aceptar una pérdida injusta o recuperar una indemnización que sí corresponde.

Comentarios cerrados