Si tu aseguradora ha rechazado una reclamación, no todo está perdido. Te explicamos cómo actuar, qué revisar y cuándo el rechazo puede reclamarse.
Cuando la aseguradora no responde, el problema no siempre es la cobertura. El silencio suele deberse a expedientes incompletos, peritajes deficientes o estrategias de dilación. Saber cuándo y cómo actuar es clave para desbloquear la reclamación sin perjudicarla.
En este caso, no vamos a tener que explicar mucho, ya que una imagen vale más que mil palabras.
Quizá seas como muchas personas y hayas escuchado este dicho toda la vida: "El que no llora, no mama." Es una frase de la cultura popular que sigue usándose porque, en parte, refleja una realidad: en
Nada es más frustrante que pagar tu póliza mes tras mes y descubrir que, cuando ocurre un siniestro, tu aseguradora empieza a poner problemas o directamente se lava las manos.