Casa con grieta Granada

El perito no viene. El expediente lleva semanas sin avanzar. O te han ingresado dinero y, cuando pides presupuesto, descubres que no alcanza para reparar los daños del terremoto en Granada. Has hablado con el seguro, has enviado fotografías y sigues sin entender qué va a pasar con tu casa.

Muchas personas solo conocen el importe de la transferencia. No tienen un desglose, no saben qué daños han reconocido ni qué se ha quedado fuera. Otras todavía no han cobrado y tampoco saben si su caso está pendiente de visita, de documentos o de una decisión.

En MataSeguros tenemos amplia experiencia tratando con el Consorcio de Compensación de Seguros y sus peritos, especialmente en reclamaciones de afectados por la DANA. Revisamos el expediente, reconstruimos la documentación y defendemos las diferencias que podemos justificar. Si no conseguimos incrementar la indemnización, no cobramos honorarios.

Terremotos en Granada: daños en la capital y el área metropolitana

El informe del Instituto Geográfico Nacional sobre la serie de agosto de 2026 sitúa la actividad en el entorno de Alhendín, Gójar y La Zubia. Recoge dos terremotos de magnitud Mw 4,8: el de la madrugada del 15 de agosto, hora española, y el del 18 de agosto. También documenta daños no estructurales en la zona epicentral.

Las reclamaciones se extienden por el área metropolitana. La nota oficial del Consorcio del 25 de septiembre de 2026 recoge solicitudes de Granada, Armilla, Ogíjares, Churriana de la Vega, Las Gabias, La Zubia, Maracena, Vegas del Genil, Alhendín y Gójar, entre otros municipios. En esa fecha contabilizaba 63.005 solicitudes y 3.537 pagadas. Son datos de aquel día, no el estado actual de cada expediente.

Si tu vivienda está en el Zaidín, tu comunidad en Armilla o tu negocio en Ogíjares, lo que necesitas resolver es concreto: cuándo se atenderá tu caso, qué daños entran en la reclamación y si el dinero reconocido permite repararlos. El volumen general de solicitudes no explica por sí solo qué está ocurriendo con la tuya.

He comunicado los daños, pero el perito del Consorcio no viene

La espera preocupa más cuando no puedes utilizar una habitación, hay un desprendimiento pendiente o necesitas contratar una reparación. Puedes haber comunicado el siniestro a tu aseguradora y dar por hecho que todo está abierto, sin disponer de una referencia ni saber quién lleva el caso.

Empezamos comprobando qué comunicación existe, qué respuesta se recibió y qué datos figuran en el expediente. Después ordenamos los daños que deben valorarse. Una visita es mucho más útil si se puede identificar cada zona afectada y explicar qué ha ocurrido, en lugar de depender de que el cliente recuerde todo durante el recorrido.

No exigimos que llegues con una carpeta perfecta. Si tienes fotos en el móvil, un correo del seguro y poco más, ese es el punto de partida. Identificamos la información que falta y qué necesitamos para presentar el caso de forma coherente. La guía general sobre daños por terremoto en Granada explica la comunicación inicial al Consorcio.

El perito vino y desde entonces no sé nada

La visita terminó, te dijeron que te llamarían y siguen pasando los días. No sabes si falta un documento, si se ha preparado la valoración o si hay algo que está impidiendo el pago. Repetir la misma explicación a distintas personas desgasta y no siempre aclara el problema.

Cuando un expediente está bloqueado, reunimos las comunicaciones y concretamos qué está pendiente. Según lo que aparezca, puede corresponder completar documentación, pedir el estado de la valoración o solicitar una explicación sobre una decisión. La petición tiene que identificar el expediente y el asunto que sigue sin resolver.

Nuestra experiencia en el trato con el Consorcio ayuda a plantear esas conversaciones con documentación y una petición concreta. Preparamos la reclamación y damos seguimiento a las respuestas. No podemos prometer una fecha de pago; el objetivo es que el caso se pueda revisar con la información necesaria y que las diferencias queden planteadas por escrito.

Me han pagado, pero nadie me explica qué incluye la indemnización

Puedes saber que has recibido 4.000 euros y no saber si incluyen el techo, las paredes, una puerta dañada o los gastos de una reparación urgente. Ese importe es solo un ejemplo. El problema es que una transferencia no permite comparar, por sí sola, lo que se ha pagado con lo que queda por reparar.

Revisamos la comunicación del pago y el detalle disponible. Buscamos qué daños se han reconocido, cómo se han medido y si existe alguna reducción o límite. Si no tienes ese desglose, primero concretamos qué información falta obtener. No te pedimos que identifiques partidas que nunca has visto.

También importa lo que has firmado. Hay que leer los documentos y comprobar cómo se ha presentado el abono: anticipo, liquidación u otro concepto. Haber cobrado no permite afirmar automáticamente que el expediente está cerrado ni que cualquier cantidad adicional pueda reclamarse.

El dinero no alcanza para reparar mi vivienda

Aquí la diferencia se vuelve muy visible: el profesional que va a reparar pide una cantidad mayor y tú tienes que decidir si puedes asumirla. Antes de discutir el total, estudiamos qué trabajos necesita el inmueble y cuáles se han tenido en cuenta en la valoración.

Por ejemplo, una grieta puede necesitar algo más que sellar y pintar. Si existe revestimiento desprendido, habrá que estudiar la retirada, el estado del soporte, la reparación y el acabado de la superficie afectada. Es un ejemplo técnico, no un caso real de Granada: la solución concreta depende del daño observado.

Lo mismo ocurre con las mediciones. Una valoración puede contemplar una superficie distinta de la que necesita reparación, o un presupuesto puede incluir una reforma que excede el daño del terremoto. Separamos esas situaciones para plantear la diferencia correcta. Un importe mayor resulta más defendible cuando se puede explicar de dónde sale.

En el presupuesto revisamos los trabajos de preparación, retirada, reparación y acabado que sean necesarios, junto con los medios y gastos justificados para ejecutarlos. En la valoración comprobamos si aparecen y qué alcance se les ha dado. Esa comparación permite localizar el punto concreto que merece discutirse con el perito.

Siguen quedando daños y no sé si los han valorado

Después de la visita puedes descubrir que una puerta no cierra, que un revestimiento sigue suelto o que hay daños en una zona que apenas se revisó. El cliente suele describirlo como «esto sigue roto»; no tiene por qué saber si el concepto figura en el informe.

Situamos cada daño y lo contrastamos con la documentación. Cuando ha aparecido después o no se detectó durante la primera visita, interesa registrar cuándo se observó, dónde está y qué prueba permite relacionarlo con el siniestro. Su inclusión exige revisar la causa y la cobertura, no añadirlo sin más a una lista.

Si la respuesta es que el daño ya existía, buscamos fotografías anteriores, información sobre su aparición y, cuando procede, criterio técnico. Nuestra guía sobre origen de una grieta y daños preexistentes desarrolla ese problema. Saber responder a esa objeción puede ser decisivo para una partida discutida.

En mi edificio hay daños dentro de los pisos y en las zonas comunes

En una comunidad pueden coincidir grietas dentro de viviendas con daños en portal, fachada, escaleras o instalaciones. El propietario habla con su seguro, el administrador lleva otro expediente y nadie tiene una visión completa de lo que se está reclamando.

Para organizar el expediente de la comunidad hay que identificar el elemento afectado y coordinar las pólizas y valoraciones. Evitamos que un trabajo se reclame por duplicado o que quede sin comunicar porque cada parte cree que lo está gestionando la otra. La ubicación visible de una grieta no resuelve por sí sola quién debe asegurar o reparar el elemento.

Este análisis resulta especialmente útil cuando un presupuesto mezcla reparaciones comunitarias y privativas. Nuestro artículo sobre comunidades desarrolla cómo reunir la documentación del edificio y coordinarla con los expedientes particulares.

Tengo gastos porque no puedo vivir en casa o abrir el negocio

Los problemas pueden continuar fuera de la reparación material. Has tenido que buscar alojamiento, pagar actuaciones urgentes o reducir la actividad del negocio. Son gastos y pérdidas que conviene separar y estudiar; su cobertura no puede darse por supuesta.

En vivienda revisamos por qué no pudo utilizarse el inmueble, durante qué periodo y qué contempla la póliza. En un negocio que ha cerrado o reabierto parcialmente, interesa documentar qué daño impidió trabajar y cómo afectó a la actividad. Nuestra guía sobre apertura parcial y pérdida de beneficios explica esa segunda situación.

Cómo utilizamos nuestra experiencia con el Consorcio para defender tu caso

La experiencia adquirida en reclamaciones de la DANA nos ha enseñado la importancia de comparar lo que ha ocurrido en el inmueble con lo que realmente consta en el expediente. Puede existir daño acreditado y, aun así, faltar una medición, una partida o una explicación sobre el cálculo del pago.

Revisamos póliza, fotografías, presupuestos, valoraciones y comunicaciones. Cuando falta documentación, identificamos qué necesitamos completar. Después preparamos las diferencias y las tratamos con los peritos y profesionales que intervienen. El servicio incluye la preparación, el seguimiento y la negociación de la reclamación.

También estudiamos capitales, límites y reducciones cuando afectan al resultado. Si se ha aplicado una regla proporcional por infraseguro, necesitamos conocer el cálculo y revisar las condiciones de esa póliza. Una conclusión obtenida en otro siniestro no puede trasladarse automáticamente al tuyo.

Nuestra forma de negociar consiste en aceptar las partidas razonablemente valoradas y explicar dónde vemos una diferencia justificable. No hace falta cuestionar todo para defender un daño omitido o una reparación insuficiente. Puedes consultar cómo trabajamos para conocer el proceso de revisión y reclamación.

Si no incrementamos tu indemnización, no cobramos honorarios

Cuando tienes reparaciones pendientes, contratar ayuda también genera dudas: «¿Y si pago y al final me quedo igual?». Nuestro modelo de honorarios responde a esa preocupación: si no conseguimos incrementar la indemnización, no cobramos honorarios.

Antes de contratar te explicamos cómo se calculan sobre el incremento conseguido y qué condiciones se aplican. El dinero que ya habías cobrado no es una mejora obtenida por nuestra intervención. También te indicaremos si el expediente no ofrece una diferencia que podamos defender.

Tu expediente puede estar parado o pagado y seguir necesitando una revisión

Si el perito no viene, nadie te explica qué falta o lo que has cobrado no alcanza para reparar, cuéntanos tu caso. Atendemos consultas sobre viviendas, comunidades y negocios de Granada y su área metropolitana; no necesitas conocer las partidas para iniciar la conversación.

Tenemos experiencia en el trato con el Consorcio, en la revisión de valoraciones y en la negociación de diferencias documentadas. Estudiaremos qué ha ocurrido con tu expediente y si hay margen para reclamar una indemnización mayor.

Solicita una revisión de tu caso. Si no conseguimos incrementar la indemnización, no cobramos honorarios.

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