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3 errores comunes (y otros dos muy habituales) al reclamar a tu aseguradora

3 errores comunes (y otros dos muy habituales) al reclamar a tu aseguradora

Nada es más frustrante que pagar tu póliza mes tras mes y descubrir que, cuando ocurre un siniestro, tu aseguradora empieza a poner problemas o directamente se lava las manos.

Ante estas situaciones, sentir impotencia y estrés es completamente normal. Y lo peor es que muchas aseguradoras lo saben. En la práctica, los retrasos, las respuestas ambiguas y las negativas iniciales suelen formar parte de una estrategia de desgaste: cuanto más se alarga el proceso, más probabilidades hay de que el asegurado se rinda.

¿Crees que tienes razón, pero tu aseguradora sigue poniendo excusas o rechazando tu reclamación?
Probablemente estás cometiendo alguno de estos errores.

1. redactar el siniestro sin un orden lógico o cronológico

Cuando ocurre un accidente —ya sea un siniestro en casa, un daño en el coche o un problema tras una DANA— es normal actuar con prisas y desde la emoción.

Entre el trabajo, la familia y las preocupaciones económicas, muchos asegurados llaman inmediatamente al seguro esperando una solución rápida. Sin embargo, una reclamación mal estructurada suele jugar en contra del propio asegurado.

Si los hechos se presentan de forma confusa o desordenada, es más fácil que la aseguradora alegue que el siniestro no queda claro o que la póliza no cubre exactamente lo ocurrido.

Lo recomendable es redactar siempre el caso en orden cronológico, explicando:

  • la fecha del siniestro
  • cómo se produjo
  • qué daños aparecieron
  • cómo han evolucionado

Cuanto más claro y ordenado esté el relato, menos margen hay para que la aseguradora ponga excusas.

2. no aportar pruebas suficientes desde el principio

Uno de los errores más habituales es confiar en que el perito o la aseguradora “ya lo verán todo”.

La realidad es que si un daño no está documentado, es fácil que quede fuera del informe. Fotografías incompletas, ausencia de vídeos, no guardar facturas o no conservar comunicaciones suele acabar en indemnizaciones a la baja o directamente en exclusiones.

Aquí es clave entender la importancia de la documentación:

la importancia de la documentación en las reclamaciones de seguros

Una reclamación bien documentada cambia por completo la posición del asegurado frente a la compañía. No se trata de discutir, sino de demostrar.

3. no relacionar los hechos con las cláusulas de la póliza

Muchas personas confían ciegamente en lo que les dice su agente o correduría, pero olvidan algo fundamental: la póliza es el documento que manda.

Cuando presentas una reclamación, no basta con describir el daño. Es muy recomendable relacionar cada hecho con la cláusula concreta que lo cubre.

Esto cambia radicalmente el enfoque del expediente. Cuando la aseguradora ve que el asegurado conoce su póliza y cita coberturas específicas, el margen para rechazar o retrasar se reduce considerablemente.

4. aceptar la primera respuesta o la primera oferta del seguro

Otro error frecuente es aceptar la primera valoración sin cuestionarla.

En muchos siniestros, la aseguradora realiza una primera propuesta claramente a la baja, esperando que el asegurado la acepte por cansancio o desconocimiento. Esto ocurre especialmente cuando hay partidas técnicas o daños no visibles.

Estas situaciones suelen estar ligadas a peritajes a la baja, donde una inspección rápida o incompleta deja fuera daños reales:

peritajes a la baja: por qué pasa y cómo se corrige

Aceptar sin revisar suele ser un error difícil de revertir después.

5. rendirse cuando la aseguradora no responde

Cuando pasan los días y no hay respuesta, muchos asegurados piensan que no pueden hacer nada más.

Sin embargo, el silencio no significa que la reclamación esté cerrada correctamente. Al contrario, suele ser el paso previo a una negativa encubierta o a un expediente bloqueado.

Saber qué hacer si tu aseguradora no contesta es clave para evitar que el caso se pierda por agotamiento:

mi aseguradora no contesta: qué hacer

Además, es importante recordar que el asegurado tiene derechos incluso cuando la compañía no responde o retrasa injustificadamente el proceso. Conocerlos cambia por completo la posición desde la que se reclama:

derechos del asegurado: cómo hacer valer tus reclamaciones

en resumen

Reclamar al seguro no debería ser un calvario, pero en la práctica lo es para muchas personas. Evitar estos errores no garantiza automáticamente una indemnización, pero sí te coloca en una posición mucho más fuerte para defender tu reclamación.

En muchos casos, el problema no es que el seguro no cubra el siniestro, sino que la reclamación no se ha planteado correctamente desde el principio.

Las aseguradoras cuentan con procedimientos muy definidos para analizar, filtrar y cerrar expedientes. Cuando el asegurado no conoce esos mecanismos, la balanza suele inclinarse en su contra.

Por eso, ante una reclamación denegada, una respuesta ambigua o un silencio prolongado, es fundamental revisar el expediente con criterio técnico, detectar dónde se ha producido el bloqueo y actuar con una estrategia clara.

Si quieres entender el proceso completo y evitar errores desde el inicio, aquí explicamos cómo reclamar correctamente daños en viviendas y negocios, paso a paso:

cómo reclamar correctamente daños en viviendas y negocios

Este tipo de situaciones forman parte de muchos de los casos que analizamos a diario en MataSeguros, ayudando a los asegurados a reconducir reclamaciones que parecían perdidas y a reclamar lo que realmente les corresponde.

bonus: checklist rápida antes de reclamar (10 minutos)

Si vas a reclamar (o si ya te han dicho que no), revisa esto antes de avanzar. Te evitará el 80% de los bloqueos típicos:

  1. hechos en orden cronológico (fecha, qué pasó, qué daños, evolución)
  2. fotos y vídeos claros (con fecha si es posible)
  3. pruebas de urgencia (presupuestos, facturas, informes técnicos, reparaciones provisionales)
  4. comunicaciones guardadas (emails, mensajes, números de parte, llamadas)
  5. cláusulas identificadas (qué cobertura aplica y por qué)
  6. daños “ocultos” previstos (humedades internas, instalaciones, cableado, aislamientos, etc.)
  7. no aceptar la primera oferta sin revisión
  8. pedir todo por escrito (sobre todo si te dicen “no cubre”)
  9. plazos controlados (si no contestan, no lo dejes correr)
  10. si hay duda técnica, perito independiente o revisión del expediente

Si quieres, podemos revisar tu expediente y decirte (sin compromiso) si falta documentación, si el siniestro está mal enfocado o si la aseguradora está aplicando el procedimiento de forma que te perjudica.

Fecha de creación: 2024-10-13

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