Soluciones eficaces para la mitigación de daños tras incendio o fuego: máquina de ozono y deshumidificadora

Sufrir un incendio en casa o en el negocio es una de las experiencias más duras que se pueden vivir. Cuando se apagan las llamas, el problema no termina: humo, olor a quemado, hollín, humedad por el agua de extinción y daños estructurales convierten el inmueble en un espacio difícil —o imposible— de habitar.
A esto se suma un segundo golpe: la aseguradora no siempre cubre todo lo necesario para recuperar el inmueble en condiciones reales.
En esta guía te explicamos qué daños deja un incendio, cómo deben limpiarse y repararse correctamente, qué suele intentar excluir el seguro y cómo reclamar para no quedarte con una indemnización insuficiente.
Qué daños deja realmente un incendio (más allá del fuego)
Uno de los errores más habituales es pensar que los daños por incendio se limitan a lo que se ha quemado. En realidad, los problemas más graves suelen aparecer después.
Los daños más comunes tras un incendio son:
- Daños por humo y hollín adheridos a paredes, techos y mobiliario
- Olor persistente a quemado que impregna toda la vivienda
- Daños por agua de los bomberos (humedades, filtraciones, moho)
- Afectación de instalaciones eléctricas y de ventilación
- Deterioro estructural oculto
- Pérdida de habitabilidad temporal
En muchos casos, aunque la estructura siga en pie, vivir en el inmueble no es seguro ni saludable, lo que abre la puerta a reclamar inhabitabilidad, como explicamos en detalle en nuestra guía sobre
daños por incendio en viviendas y negocios.
Limpieza tras un incendio: lo que realmente funciona
Eliminación del humo y del olor a quemado (ozono)
El olor a incendio no se va ventilando ni limpiando con productos domésticos. El humo deja compuestos químicos tóxicos que se adhieren a superficies, textiles y sistemas de ventilación.
La solución eficaz es la limpieza con máquina de ozono, que permite:
- Neutralizar olores persistentes
- Eliminar partículas del humo
- Descontaminar el ambiente
Este proceso no es estético, es técnico, y en muchos casos debería estar cubierto por el seguro, aunque no siempre se incluya en la primera valoración.
Control de humedad y prevención de moho (deshumidificación)
Tras un incendio, el agua utilizada para apagarlo genera:
- Humedad estructural
- Desconchados y manchas tras pintar
- Aparición de moho
- Riesgos eléctricos
El uso de máquinas deshumidificadoras profesionales es clave para:
- Secar muros y forjados
- Evitar reparaciones mal ejecutadas
- Prevenir daños futuros
Estos costes suelen infravalorarse o excluirse si no se justifican correctamente desde el inicio.
Cuando el seguro intenta pagar menos de lo necesario
En la práctica, muchas aseguradoras:
- Cubren solo lo “quemado”, no el humo ni el olor
- Reducen los tiempos y costes de limpieza
- Excluyen tratamientos de ozono o deshumidificación
- Niegan la inhabitabilidad aunque no se pueda vivir en el inmueble
Esto suele ocurrir por peritajes a la baja, un problema habitual en siniestros complejos como los incendios.
Puedes profundizar en este punto en
peritajes a la baja y cómo revisarlos.
Cómo reclamar correctamente los daños por incendio
Para no perder indemnización, es clave seguir estos pasos:
1. Documenta todo desde el primer momento
- Fotos y vídeos del humo, hollín y humedad
- Daños visibles y no visibles
- Estado previo y posterior del inmueble
2. No limpies sin dejar constancia
Antes de cualquier limpieza o reparación:
- Documenta
- Guarda presupuestos
- Solicita autorización si es posible
3. Acompaña al perito
Explica:
- Por qué el inmueble no es habitable
- Qué daños impiden el uso normal
- Qué trabajos técnicos son necesarios
4. No aceptes la primera valoración sin revisarla
Aceptar una propuesta a la baja puede cerrar la puerta a reclamar partidas importantes después.
Si es necesario, puedes acudir a peritaje independiente, como explicamos en
cuándo acudir a un perito en una reclamación al seguro.
Inhabitabilidad tras un incendio
Un incendio puede dejar una vivienda inhabitable aunque no haya colapso estructural.
Se considera inhabitable cuando:
- No hay condiciones de salubridad
- Existen riesgos eléctricos
- El olor, el humo o el moho impiden vivir con seguridad
- Las obras necesarias impiden el uso normal
En estos casos, el seguro debe cubrir los gastos de alojamiento, siempre que se justifique correctamente.
Errores frecuentes que hacen perder indemnización
- Limpiar sin documentar
- Aceptar una valoración rápida
- No justificar tratamientos técnicos
- No reclamar inhabitabilidad
- Confiar solo en la versión del seguro
La mayoría de indemnizaciones insuficientes no se deben a falta de cobertura, sino a una reclamación mal planteada.
Conclusión
Un incendio no termina cuando se apagan las llamas. El verdadero problema empieza después: limpieza técnica, reparaciones complejas y una aseguradora que intenta reducir costes.
Reclamar correctamente marca la diferencia entre:
- Recuperar tu hogar o negocio en condiciones reales
- O quedarte con una solución a medias y gastos futuros
¿Tu aseguradora no quiere cubrir correctamente los daños del incendio?
Analizamos tu póliza, el peritaje y la indemnización para comprobar si el seguro está pagando lo que corresponde o si existe margen real de reclamación.
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Fecha de creación: 2024-12-16
Última edición: