Los récords de beneficio de las aseguradoras

Por qué las aseguradoras baten récords de beneficios mientras tantas reclamaciones se bloquean
Es vox pópuli que las aseguradoras obtienen grandes beneficios, pero en los últimos años estos beneficios han alcanzado cifras récord. Lo que para las compañías se presenta como una señal de fortaleza económica, para muchos asegurados se traduce en frustración cuando llega el momento de reclamar.
En teoría, el funcionamiento del seguro es sencillo: el cliente paga su prima de forma periódica y, a cambio, la aseguradora garantiza que responderá cuando ocurra un siniestro cubierto por la póliza. Sin embargo, la experiencia real de muchos asegurados dista bastante de esa promesa inicial.
Del “no te preocupes” al silencio administrativo
Durante la contratación todo parece claro. Atención cercana, mensajes tranquilizadores y la sensación de estar protegido ante cualquier imprevisto. Pero cuando ocurre un siniestro, ese discurso suele cambiar.
Muchos asegurados se encuentran con:
- llamadas que no se devuelven
- expedientes que avanzan lentamente
- solicitudes constantes de documentación
- respuestas ambiguas o contradictorias
- y, en demasiados casos, una denegación final
Este patrón no responde a un error puntual, sino a una forma de gestionar las reclamaciones basada en minimizar costes.
La estrategia del desgaste
Una de las prácticas más habituales es el desgaste progresivo del asegurado. La aseguradora sabe que la mayoría de las personas:
- no domina el lenguaje técnico de las pólizas
- no conoce los plazos ni sus derechos
- necesita resolver el problema cuanto antes
- se cansa tras semanas o meses de gestiones
Ante negativas reiteradas o retrasos injustificados, muchos clientes acaban abandonando la reclamación o aceptando indemnizaciones claramente insuficientes.
Este tipo de situaciones se repite con frecuencia en reclamaciones denegadas por aseguradoras:
Beneficios récord y control del riesgo
Desde el punto de vista empresarial, reducir el importe de las indemnizaciones tiene un impacto directo en los resultados. Menos pagos implican mayores beneficios.
Esto no significa que todas las reclamaciones deban aceptarse sin análisis, pero sí explica por qué:
- se aplican interpretaciones restrictivas de las pólizas
- se apoyan denegaciones en informes periciales incompletos
- se prolongan plazos sin justificación clara, sin proporcionar adelantos o pagar intereses de demora de oficio
- se exige documentación innecesaria o se obliga a proporcionarla a través de plataformas que son bastante complicadas de usar para cierta proporción de la población.
- se obliga a la gente a estar al teléfono por una o dos horas para ser atendidos
- se usa un lenguaje que la mayoría de la gente no es capaz de comprender y que parece más cercano a castellano antiguo que al lenguaje que la gente de a pie seria capaz de entender sin dificultades.
- longitud de pólizas extremadamente largas; que hacen su análisis muy complicado para gente que no esta acostumbrada a leer artículo técnicos.
El resultado es que el asegurado, que ha cumplido con su parte pagando la prima, debe luchar para que se cumpla el contrato.
Cuando reclamar se convierte en una segunda batalla
Tras un siniestro, el cliente ya afronta un problema importante: daños en su vivienda, en su negocio o en sus bienes. Tener que iniciar una segunda batalla para cobrar lo que corresponde agrava el impacto económico y emocional.
En muchos casos, el problema no es la falta de cobertura, sino:
- cómo se ha planteado la reclamación
- cómo se ha documentado el daño
- o cómo se ha interpretado una cláusula concreta
Errores en esta fase pueden bloquear el expediente desde el inicio:
El papel de la gestión técnica en las reclamaciones
Una reclamación bien gestionada no se basa solo en insistir. Requiere:
- analizar la póliza con criterio técnico
- identificar coberturas mal aplicadas
- cuestionar valoraciones a la baja
- y defender el alcance real del daño
Cuando estos elementos faltan, la aseguradora tiene margen para reducir o denegar la indemnización.
Por eso, cada vez más asegurados buscan apoyo profesional para equilibrar la balanza y evitar que el desgaste juegue en su contra.
MataSeguros: cambiar la lógica de la reclamación
En MataSeguros trabajamos precisamente en ese punto crítico: transformar reclamaciones mal gestionadas en expedientes sólidos, bien estructurados y defendibles.
No prometemos resultados imposibles, pero sí:
- criterio técnico
- análisis riguroso
- gestión clara del proceso
- y defensa real del asegurado frente a la aseguradora
Además, trabajamos sin pagos por adelantado. Nuestro interés está alineado con el del cliente: solo avanzamos si hay resultados.
Conclusión
Que las aseguradoras obtengan beneficios no es el problema. El problema aparece cuando esos beneficios se sostienen a costa de bloquear, retrasar o reducir reclamaciones legítimas.
Entender cómo funciona este sistema es el primer paso para no quedar atrapado en él. Una reclamación bien planteada, con criterio técnico y sin errores, puede marcar la diferencia entre una negativa frustrante y una indemnización justa.
Porque el seguro no se contrata para discutir, sino para responder cuando hace falta.
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Fecha de creación: 2024-11-01
Última edición: