Valoración de lesiones corporales: por qué muchas indemnizaciones se cierran antes de tiempo

Cuando hay un accidente, el daño corporal no siempre es inmediato ni evidente. Sin embargo, muchas reclamaciones por lesiones se cierran con rapidez, sin que el proceso médico haya terminado ni el daño real esté completamente evaluado.
Este es uno de los errores más graves en reclamaciones de seguros: cerrar un expediente médico antes de tiempo.
En este artículo explicamos cómo debería hacerse correctamente la valoración de lesiones, por qué muchas aseguradoras cierran casos de forma prematura y qué consecuencias tiene aceptar una indemnización cuando todavía queda rehabilitación por delante.
Cómo debería funcionar una valoración correcta de lesiones
Una valoración de lesiones no debería basarse en una visita rápida ni en un informe genérico. El procedimiento correcto implica:
- Diagnóstico inicial tras el accidente
- Seguimiento médico continuado
- Periodo completo de rehabilitación
- Evaluación final cuando el paciente alcanza la estabilización
- Valoración de secuelas funcionales y estéticas
Solo cuando la lesión se ha estabilizado puede hablarse de una valoración completa.
Cerrar antes significa valorar a ciegas.
El problema real: lesiones que aparecen más tarde
Muchas lesiones:
- No se manifiestan el primer día
- Empeoran con el paso de las semanas
- Aparecen tras retomar la actividad normal
Cervicales, lumbalgias, problemas de cadera, rodilla o hombro son claros ejemplos. En especial cuando ha habido:
- Arrastres
- Caídas
- Impactos indirectos
- Movimientos bruscos
Aceptar una indemnización temprana suele implicar que estos daños no se valoren nunca.
Cierre rápido del expediente: por qué ocurre
Las aseguradoras tienden a cerrar rápido los expedientes porque:
- Reduce costes
- Limita el riesgo de secuelas
- Evita revisiones posteriores
- Simplifica la gestión
No es una cuestión personal, es un modelo de gestión.
El problema es que el interés de la aseguradora no coincide con el del lesionado.
Qué se pierde al cerrar antes de acabar la rehabilitación
Cuando un expediente se cierra antes de tiempo:
- Se infravaloran los días de perjuicio
- No se reconocen secuelas
- Se ignoran daños estéticos (cicatrices, limitaciones visibles)
- Se pierde la posibilidad de revisión
Una vez firmado el cierre, reabrir el caso es extremadamente difícil.
El papel clave del perito médico
Un perito médico no está para “inflar” lesiones. Está para:
- Analizar la evolución clínica real
- Valorar secuelas objetivas
- Relacionar médicamente el daño con el accidente
- Defender técnicamente la indemnización
En reclamaciones complejas, su intervención marca la diferencia entre una compensación simbólica y una justa.
Casos donde más se infravaloran las lesiones
En nuestra experiencia, ocurre especialmente cuando:
- El vehículo se paga rápido y se “arrastra” el cierre médico
- Hay siniestro total
- El accidente ocurre en contextos masivos (DANA, inundaciones)
- El lesionado intenta reincorporarse pronto
- No se explican bien los síntomas iniciales
Aquí es donde más dinero se pierde sin que el afectado sea consciente.
No todo es blanco o negro
Las lesiones no son matemáticas. Hay zonas grises, evolución desigual y factores personales.
Por eso, una valoración justa exige tiempo, seguimiento y criterio técnico, no prisas.
Conclusión
Cerrar una reclamación de lesiones antes de tiempo es uno de los errores más caros que puede cometer un afectado.
La indemnización no debería basarse en la prisa, sino en la realidad médica.
Si todavía estás en rehabilitación, tienes síntomas persistentes o dudas sobre la valoración recibida, es fundamental revisar el expediente antes de aceptar un cierre definitivo.
Fecha de creación: 2026-01-01
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