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Segundo perito en vehículos: cuándo merece la pena (y cuándo no)

Segundo perito en vehículos: cuándo merece la pena (y cuándo no)

No todos los casos necesitan un segundo perito.
Pero cuando la diferencia es alta, marcar la diferencia es posible.

Tras la DANA hemos visto una situación repetirse muchas veces: decenas de miles de vehículos siniestrados y valorados en muy poco tiempo, aplicando tablas GANVAM + un 20%, sin un análisis real del caso concreto.

En un contexto así, la rapidez se convierte en prioridad.
Y eso tiene consecuencias.

En muchos expedientes esa valoración ha sido suficiente.
En otros, ha supuesto perder miles de euros.

La clave no está en discutir por discutir, sino en saber cuándo un segundo perito tiene sentido… y cuándo no.

La DANA y miles de vehículos valorados en tiempo récord

Las últimas DANAs han dejado imágenes difíciles de olvidar: parkings inundados, calles anegadas, vehículos arrastrados por el agua y miles de coches inutilizados en cuestión de horas.

En algunos episodios recientes se ha hablado de decenas de miles de vehículos afectados, concentrados en pocos días. Esto genera un escenario excepcional:

  • un volumen de siniestros fuera de lo habitual
  • miles de expedientes abiertos de forma simultánea
  • presión para cerrar valoraciones con rapidez

En este contexto, los peritos del seguro y del Consorcio trabajan con cargas de trabajo enormes y plazos muy ajustados.

Peritaciones rápidas y soluciones estándar

Cuando el volumen es tan alto, es habitual que:

  • se aplique una tabla estándar
  • se añada un porcentaje corrector
  • no se profundice en el historial ni en las particularidades del vehículo

Esto no implica mala fe.
Implica, sencillamente, falta de tiempo para ir más allá.

El problema es que no todos los vehículos encajan en una tabla estándar, como explicamos en nuestro análisis sobre las tablas GANVAM y sus límites.

Y cuando no encajan, la diferencia económica puede ser muy relevante.

Cuándo SÍ merece la pena un segundo perito

Por nuestra experiencia, suele merecer la pena plantearlo cuando se da una o varias de estas situaciones:

  • la diferencia supera un 20–30%
  • el vehículo tiene kilometraje alto pero un mantenimiento cuidado
  • se trata de un coche exótico o de alta gama
  • existen extras relevantes no reflejados
  • el vehículo está camperizado o adaptado
  • es un vehículo clásico
  • la versión no se corresponde bien con la tabla aplicada
  • se ha utilizado una tabla incorrecta
  • el siniestro total se ha declarado de forma automática

Tras la DANA hemos visto vehículos perfectamente reparables tratados como siniestro total, versiones mal identificadas o extras directamente ignorados.

Ahí es donde un segundo perito no discute, sino que corrige técnicamente.

Cuando el problema no es la DANA, sino la valoración

Aceptar una primera oferta sin analizarla suele cerrar puertas que, en realidad, aún estaban abiertas.

Esto no ocurre solo tras una DANA. También lo vemos habitualmente en accidentes de tráfico, donde la valoración del vehículo se resuelve con rapidez y sin un análisis completo del caso concreto, como explicamos en nuestro artículo sobre la valoración de daños y del vehículo en un accidente.

El problema se acentúa especialmente en vehículos que no encajan bien en una tabla estándar: coches con extras relevantes, versiones poco comunes, vehículos adaptados o no estándar. En estos casos, una valoración automática puede dejar fuera una parte importante del valor real, algo que analizamos en detalle en vehículos no estándar y siniestros de seguro.

Por eso, tanto en accidentes de tráfico como en siniestros extraordinarios, revisar técnicamente una valoración puede marcar la diferencia.

Cuándo NO suele compensar

No siempre es la solución.
Y es importante decirlo claro.

Normalmente no compensa cuando:

  • el vehículo es muy estándar
  • la diferencia económica es pequeña
  • el coste del proceso supera el posible incremento
  • no existe una base técnica sólida para revisar la valoración

Un buen profesional también sabe decir:

“Aquí no merece la pena”.

El papel real del segundo perito

Un segundo perito no está para pelear.
Está para:

  • revisar el informe inicial
  • detectar omisiones
  • corregir errores de tabla
  • justificar el valor real del vehículo
  • coordinar a varios peritos si es necesario

Es un trabajo técnico, no una discusión.

¿Merece la pena en tu caso?

Depende de la diferencia, del vehículo y del informe inicial.
Cuando la diferencia es alta, suele merecer la pena.
Cuando no lo es, forzarlo no tiene sentido.

En un escenario como el de la DANA, donde se han valorado miles de vehículos en muy poco tiempo, revisar un expediente concreto puede marcar la diferencia entre una indemnización estándar y una indemnización justa.

Si el problema está en la valoración del vehículo —ya sea tras un accidente de tráfico o un siniestro como la DANA— puedes ampliar información sobre cómo trabajamos estos casos aquí:
Accidentes de coche y reclamaciones por daños

👉 También puedes consultar otros artículos prácticos sobre peritaciones y reclamaciones en nuestro
Blog de MataSeguros

Fecha de creación: 2025-05-23

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