¿Es un seguro barato una buena inversión?

Seguro que alguna vez has pensado:
“Mejor un seguro barato, así me ahorro unas pelillas cada mes”.
Y muchas veces esa idea no viene sola.
Viene acompañada de frases como:
- “Si bajas un poco los capitales, la prima se reduce bastante”
- “Eso normalmente no pasa”
- “Con esto vas sobrado”
- “Así pagas menos y ya está”
La pregunta real es otra:
¿qué pasa cuando tienes un siniestro y descubres que ese seguro no cubre ni de lejos lo que necesitas?
Ahí empiezan los problemas de verdad: llamadas interminables, correos sin respuesta, peritajes a la baja y una indemnización que no permite ni reparar correctamente los daños.
En este artículo desmontamos el mito del seguro barato y te explicamos por qué muchas pólizas económicas acaban saliendo muy caras cuando ocurre un siniestro.
Seguro barato vs. seguro completo: la diferencia no se nota al contratar
En el momento de contratar, dos seguros pueden parecer muy similares.
La diferencia real no está en la carátula, sino en los detalles que casi nadie mira.
En la práctica, un seguro barato suele esconder:
- capitales asegurados insuficientes
- sublímites por partida aunque el daño sea real
- exclusiones poco explicadas
- aplicación de infraseguro y regla proporcional
- valoraciones conservadoras en peritajes
El problema es que todo esto no se nota al contratar, sino cuando tienes que reclamar.
“Baja un poco los límites y pagas menos”: el consejo que sale caro
Esta es una de las situaciones que más vemos.
Al contratar o renovar, alguien —un corredor, un banco, un comparador— te propone bajar capitales o límites para ajustar el precio.
La prima baja, parece una buena decisión… y nadie te explica el riesgo real que estás asumiendo.
Cuando ocurre un siniestro importante, la consecuencia es clara:
- daños de 80.000 €
- capital asegurado al 60 o 70 %
- indemnización reducida de forma proporcional
No porque el seguro no cubra, sino porque tú aceptaste cubrirte por menos de lo que valía realmente.
Esto es lo que se conoce como infraseguro y aplicación de la regla proporcional, un mecanismo que reduce la indemnización en la misma proporción en la que estabas mal asegurado:
Infraseguro y regla proporcional: cómo evitar que el seguro te pague menos
El gran problema: límites y sublímites que nadie te explica
Otro punto crítico de los seguros baratos son los sublímites.
Ejemplos habituales que vemos a diario:
- daños por agua con sublímite insuficiente
- contenido asegurado muy por debajo del valor real
- maquinaria o stock con capitales simbólicos
- lucro cesante limitado a días o importes irrelevantes
Cuando llega el siniestro, el seguro responde…
pero solo hasta ese límite, aunque el daño real sea muy superior.
Y ese límite lo aceptaste sin saber realmente qué significaba.
Peritajes conservadores y ofertas a la baja
Las aseguradoras trabajan con grandes volúmenes de siniestros y estructuras muy optimizadas para controlar costes.
Esto se traduce en prácticas habituales como:
- peritajes rápidos
- valoraciones prudentes
- interpretaciones restrictivas de la póliza
- ofertas iniciales claramente a la baja
No es una cuestión personal ni de mala fe.
Es una forma de gestionar riesgo y costes.
El problema es que, si el asegurado no cuestiona esa valoración o no aporta soporte técnico, la indemnización rara vez mejora.
Aquí explicamos por qué ocurre esto y cómo se puede corregir:
Por qué los peritajes salen a la baja
Entonces… ¿un seguro barato es una buena inversión?
La respuesta corta es: depende del riesgo que estés dispuesto a asumir sin saberlo.
Un seguro barato puede ser suficiente para siniestros pequeños.
Pero en daños serios —incendios, inundaciones, daños estructurales— suele dejar al asegurado muy expuesto.
El problema no es pagar menos prima.
El problema es descubrir el verdadero coste cuando ya no hay margen para corregirlo.
Qué deberías revisar antes… o ahora mismo
Antes de contratar —o si ya tienes seguro— conviene revisar:
- capital asegurado del continente y contenido
- sublímites por tipo de daño
- cobertura real de lucro cesante o pérdida de explotación
- exclusiones relevantes
- posible aplicación de infraseguro
- si la cocina esta incluida en continente o contenido
- exclusiones de garajes, patio, jardines, árboles ó contenidos de alto valor
Si no lo tienes claro, es mejor revisarlo antes del siniestro que descubrirlo cuando ya es tarde.
Conclusión
Un seguro barato puede parecer una buena idea… hasta que deja de serlo.
El verdadero coste no está en la prima mensual, sino en lo que pierdes cuando el seguro no responde como esperabas.
Un ahorro de hoy puede convertirse en una pérdida muy superior mañana.
Cuando un seguro es barato, el riesgo no está en la prima, sino en lo que ocurre cuando hay un siniestro serio.
Si has sufrido daños y la indemnización no te permite reparar correctamente, revisamos tu póliza y la valoración realizada para comprobar si el seguro ha aplicado límites, sublímites o reducciones que no correspondían.
Fecha de creación: 2025-02-10
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